carretera en hiroshim con mucho tráfico

ALQUILER DE COCHE EN JAPÓN

Japón es uno de los destinos turísticos favoritos a nivel mundial. Se trata de un país ubicado al este del continente asiático, que cuenta con una población superior a los 126 millones de habitantes, lo que lo convierte en uno de los más poblados del planeta.

Su capital es Tokio, ciudad en la que viven más de 37 millones de habitantes, y su idioma oficial es el japonés, uno de los dialectos más complicados de aprender, especialmente para aquellos que no han nacido allí y no han sido educados en esta lengua.

Por lo general, vivir en cualquiera de las ciudades niponas supone un cambio importante respecto de la forma en la que se vive en otros lugares europeos. Los japoneses son personas muy educadas, alegres, pero introvertidas y con un marcado carácter familiar. Todo lo que esté relacionado con la tradición se torna en sagrado para ellos.

Sin embargo, una vez que uno se acostumbra a las tradiciones y a la gastronomía, una de las más admiradas y respetadas en el mundo, todo se vuelve coser y cantar gracias a lo bien estructurado y organizado que está el país.

Con estos datos es sencillo imaginar lo complejo y desafiante que puede llegar a ser para una de las muchas personas que se animan a desplazarse hasta allí, ya sea para pasar unos días de asueto o bien para asentarse e integrarse en esta sociedad milenaria, enfrentarse al reto de conducir un vehículo por sus carreteras.

Así que, quizás, uno de los cambios más importantes, en lo que respecta a las costumbres, sea el de la conducción. En Japón existen marcadas diferencias con respecto a España, por poner un ejemplo, y procesarlo puede volverse harto complicado.

Particularidades de conducir en Japón

Lo primero que has de saber si vas a manejar un vehículo de cuatro ruedas en este país asiático es que necesitas un permiso de conducir internacional. Si ya dispones de permiso de conducir en España, tan solo debes tramitar a través de la Dirección General de Tráfico (DGT) esta licencia provisional.

Conseguirla es sencillo: pide tu cita online, en la propia web de la DGT o en el teléfono 060; una vez en la oficina, rellena los documentos que te solicitan, paga la tasa pertinente, de 10,30 €, y lleva contigo tu Documento Nacional de Identidad (DNI) o pasaporte, tu carnet de conducir y una fotografía tamaño carnet.

En poco tiempo tendrás en tu poder el permiso de conducir internacional cuya validez es de 1 año.

Superado este trámite, llega la hora de concienciarse sobre la manera en la que conducen allí. Lo más complicado, al principio, es interiorizar que conducen al revés que en España, pero igual que en Inglaterra. Es decir, el asiento del piloto está a la derecha y se conduce por la izquierda.

Al principio resultará un tanto desconcertante, especialmente a la hora de girar, pero una vez automatizado este proceso – que dependerá de las horas de conducción que tengas – será pan comido.

Puede que sea más confuso entender las señales de tráfico. Allí las encontrarás en el idioma local y también en inglés. Si dominas la lengua de Shakespeare, no tendrás problemas, pero de lo contrario es mejor que te pongas las pilas.  Algunas de las señales es posible que no las hayas visto antes, aunque no debe preocuparte.

La velocidad es una cosa muy seria y los límites son especialmente bajos. Por las ciudades no suele estar permitido circular por encima de los 40 kilómetros por hora y en las autopistas el máximo es de 100 kilómetros por hora. Si bien los límites son bajos, los japoneses están ansiosos al volante. Al fin y al cabo, no hay tiempo que perder.

Recorrer el país por las autopistas, una impresionante red de carreteras que une de norte a sur la superficie nipona, no te saldrá gratis. A diferencia de lo que ocurre en España, que la tarifa según el trayecto que vayas a cubrir ya está fijada, abonarán una cantidad por cada kilómetro además de un suplemento y un impuesto. Como media, un vehículo paga 25 yenes por kilómetro.

Alquilar un coche en Japón

Para moverte por el país puedes utilizar el transporte público, bastante eficiente y rápido, o alquilar un coche y seguir tu propia ruta. La ventaja en tu propio vehículo es que podrás llegar hasta donde quieras, a diferencia del tren, por ejemplo, que no tiene estación en todos los puntos. También podrás hacer las paradas en los lugares que te apetezca visitar.

Lo que ocurre es que las autopistas, como ya mencionamos, son de pago y también aparcar. Apenas hay zonas habilitadas para estacionar sin coste, así que ten en cuenta estas dos cosas a la hora de planificar tu alquiler.

En lo que se refiere a la acción de alquilar en sí, las dos opciones tradicionales son: buscar por internet o en una oficina de alquiler. No hablar japonés es un hándicap si decides acercarte a una sucursal para contratar este servicio – y también en las gasolineras –. Si quieres más información y detalles, échale un ojo al artículo de Pili y Carlos de japonalternativo.com, lo tienen todo perfectamente explicado.

Si tienes la Japan Rail Pass, que es una tarjeta que te permite utilizar el transporte público, obtendrás descuentos a la hora de alquilar un coche en las Eki Rent-a-car.  Los costes oscilan entre los 40/60 euros de los vehículos más pequeños hasta los 125 euros de los más caros.

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